Como algunas personas han escrito preguntando sobre el soneto que recito Joaquín Cordero en el tercer capítulo de Fuego en la sangre, aca lo pongo, se trata del Soneto a Cristo Crucificado, el cual data del siglo XVI.
No me mueve, el Señor, para quererte,
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.¡Tú me mueves, Señor! Muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.Tú me mueves Señor de tal manera
que aunque no hubiera infierno te temiera,
y aunque no hubiera cielo, te quisiera.Y si lo que espero no esperara
lo mismo que te quiero te quisiera.Anónimo

Por tu seguridad no pongas datos personales en tu comentario (celular, tel, correo) 
Categorías: Blog, Fuego en la sangre